¡¿ QUÉ ES EL EFECTO REBOTE?!
Se denomina efecto "rebote", o efecto "yoyó" a la manera cómo cambia el peso de una persona que hace dietas a lo largo del tiempo, a saber: baja de peso al realizar la dieta, sube de peso cuando deja de hacerla para luego bajar de peso otra vez con otro período de dieta y el ciclo se repite en el tiempo.
Efecto rebote, o “efecto yo-yo” es el nombre que se le da al hecho que sucede cuando tras una dieta muy baja en calorías o muy extrema, el cuerpo pierde muy deprisa varios kilos, para que después de un tiempo de acabar la dieta o alcanzar el peso ideal e introducir la habitual comida, el cuerpo recupera los kilos perdidos y generalmente, además, sobrepasa el peso que se tenía antes de hacer la dieta (hasta en un 20%).
¿Cuáles son las causas del efecto rebote?
Aunque son varias las causas del efecto rebote, una de las principales es que la persona tiende a eliminar los hábitos seguidos durante la dieta y vuelve a recuperar aquellos que le llevaron a ese exceso de peso: por ejemplo, no come sano y sí mucha bollería industrial o no vigila las cantidades, no practica ejercicio físico y no sigue una dieta equilibrada.
También podemos encontrarnos con personas que han seguido una dieta de adelgazamiento pero poco equilibrada. Generalmente son dietas que eliminan determinados nutrientes o grupos de alimentos, que al final no solo terminan por producir peligrosos déficits nutricionales, sino que influyen negativamente en que la persona termine por pegarse auténticos atracones de aquellos alimentos prohibidos durante el régimen alimenticio.
Lo cierto es que a medida que tenemos más edad es más complejo bajar los kilos que sobran. Conforme envejecemos el metabolismo cambia, aumenta la grasa corporal y decrece la masa celular activa. Además la formación de nuevo tejido muscular es más lenta, ya que el cuerpo no tiene tanta testosterona, hormona que estimula al organismo para convertir las proteínas en músculos.
Por eso, cuando logramos bajar de peso es necesario no descuidar la alimentación o el ejercicio, de lo contrario no sólo ganarás lo que perdiste, sino que incluso más. Es lo que llaman “el efecto rebote”.
- Los que han sufrido un aumento de peso rápido y sin causa aparente.
- Quienes fueron niños gorditos antes de los 6 años.
- Quienes siguen dietas disociadas o dietas que se basan en algún alimento determinado.
- Quienes siguen dietas hipocalóricas muy estrictas (nunca se debe seguir una dieta que proponga menos de 1200 calorías al día, a menos que haya una causa médica muy justificada).
- Personas con vidas sedentarias
Cómo evitar el efecto rebote
Seguir una dieta de adelgazamiento prescrita y elaborada por un dietista o por un nutricionista diplomado. Esta dieta debe aportarnos menos calorías pero absolutamente todos los nutrientes necesarios, siempre en su justa medida.
La pérdida de peso debe ser progresiva: esto significa que no es en absoluto saludable que una persona pierda peso rápidamente, puesto que además de ser muy perjudicial para la salud, también se tiende a aumentar peso más rápidamente. Por tanto, la clave está en perder peso poco a poco. La paciencia y la constancia en una dieta son siempre fundamentales.
Continúa practicando ejercicio físico: es vital no solo para mantener el peso perdido dentro de lo que se consideraría como un peso ideal. También es fundamental para disfrutar de una buena salud y un estilo de vida saludable. Es común que, una vez perdido el peso objetivo, muchas personas creen que ya han cumplido, y no solo terminan por no seguir la dieta, sino que pasan a una vida más sedentaria. Esto es un error que en el tiempo influirá en la recuperación del peso perdido.
Después de terminar la dieta sigue con una dieta de mantenimiento: como su propio nombre indica, es vital seguir una dieta de mantenimiento que ayude a no recuperar el peso perdido. Puede no ser concebida como una dieta en sí misma, ya que basta con elegir siempre productos naturales y bajos en grasas y consumir sólo las calorías que quemamos.
